Y al día siguiente ...


¿Os habéis parado a pensar que pasó después de que los tres cerditos le quemaran con una olla la cola al lobo? ¿no?
Pues yo sí, y os lo voy a contar. A la mañana siguiente el lobo se despertó y fue a la cabaña de los tres cerditos, parecía que nadie estaba dentro, pero los tres cerditos estaban escondidos dentro de la casa: uno detrás de la olla, el otro entre las cortinas y otro entre el sofá y el sillón. El lobo entró por la ventana pero esta vez calló de cabeza a la estufa y como estaba encendida salió volando por el conducto que llegaba hasta la chimenea.
Más tarde fue al médico y se lo contó, el médico llamó a la policía y la policía encarceló al lobo por entrar en la casa que no es suya. Pero también encarcelaron a los tres cerditos por intentar acabar con la vida del lobo. Los policías no se lo pensaron y pusieron al lobo en la misma celda que los cerditos. Cuando pasó un año los cerditos y el lobo se hicieron amigos.

Lucía Lacambra